Historia


Antecedentes


Sin poder precisar fecha, hace años que mujeres y varones de Dios comenzaron a dar pasos hacia la anhelada unidad del Pueblo Evangélico de la Provincia. En parte de esa historia, muchos, sino todos, los integrantes de la actual APER hemos estado involucrados. Hoy podemos entender que tal vez, no era aún el tiempo de Dios para concretar el anhelo. Pero que hubo inversión de tiempo, esfuerzos y dinero, sí lo hubo. Se esbozaron distintos nombres, como por ejemplo: “Federación de Consejos Pastorales”… Gracias al Señor y aquellos principios, hoy estamos aquí.

Inicio de lo actual


Fue el 13 de agosto de 2016 y en la ciudad de Villaguay, que estábamos convocados para celebrar una reunión-asamblea, resultado de la cual era posible que se diera una nueva Comisión Directiva, para continuar buscando la unidad de la pastoral entrerriana. Luego de un espacio para compartir visiones, análisis de lo pasado en la saliente Comisión presidida entonces por el pastor Daniel Pérez (Nogoyá), y acordar cuál sería el método de sufragio de votos, es que se da la elección, realizada entre 52 Pastores y Ministros de la Provincia asistentes en ese encuentro. El resultado fue que con muchas esperanzas y compromiso mutuo, se eligieron a diez (10) nuevos integrantes -representativos de varios Departamentos Provinciales- de una Comisión Directiva, que en pleno invierno del 2016 comenzaba a desandar un camino nunca antes caminado por ellos. Previo a finalizar esta convocatoria, la nueva y flamante Comisión acuerda la fecha del venidero lunes 29 del mismo mes de Agosto, realizar la primera reunión como cuerpo, en la ciudad de Concordia, de modo de comenzar a trazar una senda de acciones conducentes a alcanzar los objetivos que como pastoral veníamos persiguiendo de antaño.

Primero lo primero


Dado la propia naturaleza de esta Asociación, en cada reunión no puede ni debe faltar el tiempo necesario de comunión e intercesión, ante un Dios y Padre que nos inspira, y que por Su Santo Espíritu guía los pasos a dar. Por ello, que con temor y temblor, la Palabra motora que nos habló el Señor por sus Sagradas Escrituras, fue con la primera parte del texto de Hechos 15:28, donde dice: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros…”, expresión esta que nos ha desafiado a estar sumamente atentos a lo que Él nos fuera indicando. Entendimos, creímos y aplicamos, que lo primero en la gestión de una tarea tan importante en el plano espiritual, eclesiástico y social, era, es y seguirá siendo, no apartarnos ni a derecha ni a izquierda de lo que el Señor nos fuera guiando. Solo así estaremos seguros de que nuestro “trabajo en el Señor” no será en vano (1 Cor. 15:58).